La Pigna es el núcleo medieval de Sanremo: un laberinto de callejones, escalinatas y arcos que trepa por la colina, y debe su nombre a su forma en espiral, que recuerda a una piña. Pasear por ella es como retroceder en el tiempo, lejos del tráfico y del bullicio del paseo marítimo. Es una de las visitas que no te puedes perder en Sanremo y se recorre cómodamente a pie en pocas horas.
Qué ver en la Pigna
Sube por los callejones hasta los Jardines Regina Elena, con una bonita vista de la ciudad y del mar. En lo alto está el Santuario de la Madonna della Costa, símbolo espiritual de Sanremo, cuya cúpula domina los tejados. Por el camino verás portales de piedra, plazas escondidas y rincones fotogénicos a cada paso.
Un poco de historia
La Pigna nació en la Edad Media como burgo fortificado, construido en alto para defenderse de las incursiones de los piratas. Sus arcos y pasajes cubiertos reforzaban las casas y formaban un laberinto defensivo. Hoy ese pasado se respira en cada callejón, entre talleres artesanos y rincones que cuentan siglos de historia ligur.
Consejos prácticos para la visita
Lleva calzado cómodo: en la Pigna todo son subidas y bajadas entre escalinatas y cuestas. Ve por la mañana o a última hora de la tarde, cuando la luz es más bonita, para fotografiar arcos y portales con calma. La visita es gratuita y se hace a pie; combínala con una parada en los Jardines Regina Elena para disfrutar de la vista.
